La Atención Temprana nos permite detectar precozmente y dar respuesta a las necesidades específicas del desarrollo en la primera etapa del mismo, entre los 0 y los 6 años. El trabajo multidisciplinar y la estimulación temprana son fundamentales para prevenir y tratar posibles trastornos del desarrollo.

La psicomotricidad es una práctica terapéutica que contempla a la persona como una unidad, cuya actividad está articulada en diferentes sistemas neurofisiológicos, psicológicos y sociales que interactúan constantemente entre sí, contemplando el cuerpo desde una perspectiva integradora en la que se tienen en cuenta los deseos, las motivaciones, las capacidades y las carencias de cada menor.

La terapia psicomotriz plantea una relación interdependiente de la actividad psíquica y la función motriz, utilizando la observación para valorar las necesidades del niño/a en su globalidad dentro del desarrollo sensoriomotor, emocional y cognitivo.

El movimiento es el núcleo del desarrollo personal del niño y niña, de donde surgen las capacidades intelectuales, perceptivas y neuromotoras. Este desarrollo se da gracias al interés procedente de las motivaciones concretas de cada uno, por lo que cuanto más movimiento y desplazamiento (exploración), mayor estimulación, lo que dará lugar a la creación de códigos de interpretación de la información visual, auditiva, táctil, cinestésica, etc. Esto a su vez potencia la creación de estrategias que le permiten al niño/a un mejor dominio corporal del bienestar dentro y madurando estrategias para generar ese bienestar, lo que le va haciendo cada vez más independiente y autónomo.

Para lograr esta autonomía, es necesario trabajar el vínculo afectivo, la confianza y seguridad, la exploración y la independencia, respetando el tiempo y ritmo de cada menor.

El principal objetivo de la terapia psicomotriz es el paso de una dependencia absoluta a una autonomía relativa. A medida que el menor va dominando su cuerpo, se va potenciando la relación con los elementos que le rodean. Este objetivo principal se logra gracias a:

  1. La importancia de la estimulación de la imagen corporal.
  2. La estructuración en el espacio y en el tiempo.
  3. El trabajo de la coordinación y la mejora del equilibrio.
  4. El desarrollo global en sus diferentes áreas para lograr un correcto conocimiento de sus posibilidades motrices, expresivas y creativas.